Las ventajas secretas de Secret

Secret

Because he’s the hero Gotham deserves, but not the one it needs right now.

Esparciéndose más rápido que el Ébola, quemando más gente que ISIS y revelando más secretos que Edward Snowden, no es sorpresa que Secret esté siendo el principal tema de pláticas en todo tipo de contextos y círculos sociales.

Secret, —para los pocos que no la conozcan— es la más reciente gran red social. Originaria de un Start-Up en San Francisco, Secret es una plataforma que te permite publicar fotos y mensajes de texto para comunicar secretos al mundo de manera anónima. Un concepto simple y novedoso, pero con un error de cálculo por parte de los desarrolladores; es claro que una herramienta como Secret sería muy útil para ventilar secretos propios, pero es aún más claro que la gente encontraría un “mejor” uso para la aplicación: compartir secretos de los demás.

No es secreto que el éxito de Secret se debe a que es una plataforma ideal para el esparcimiento de chismes dentro de una comunidad, algo que no ha sido de agrado de todos, tanto el grupo de detractores como de usuarios de Secret han incrementado en número en el transcurso de las semanas, ante esto tengo que concluir que la aplicación se ha convertido en un placer culposo, uno que se denuncia en público pero se abusa en lo privado.

Es el objeto de este artículo hablar en contra de la corriente y demostrar que no tiene que ser así, Secret, aún cuando se le da un “mal uso”, puede ser una herramienta muy útil e interesante, así como netamente beneficiosa para la sociedad en general.

Para entender los beneficios que puede representar la consolidación de Secret como red social de uso masivo, es útil pensar en los efectos de un fenómeno similar: el chantaje.

En su libro “Defendiendo lo Indefendible” el economista norteamericano Walter Block, se dedica a dar un punto de vista positivo sobre conductas que son generalmente denunciadas, hablando sobre el chantaje, Block nos dice:

 “El chantaje es una oferta de un intercambio, es la oferta de cambiar algo, usualmente el silencio, por un bien, usualmente dinero, si la oferta se acepta, el chantajeador guardará silencio y el chantajeado pagará el precio acordado…

El chantaje tiene algunos efectos positivos… aparte de las pocas víctimas inocentes que son atrapadas en la red, ¿Quienes son la principal presa de un chantajeador?…esos individuos que viven “al margen de la criminalidad” (como diría un economista), donde el mínimo factor podría impulsarlos hacia un lado u otro. El miedo adicional al chantaje puede ser suficiente, en algunos casos, para disuadirlos de cometer un crimen.”

 

De la misma manera, Block reconoce y comenta sobre el vínculo entre el chantaje y el chisme.

 “La única diferencia entre un chismoso y un chantajeador es que el segundo guardará silencio — por un precio. De cierta forma, el chismoso es mucho peor que el chantajeador, pues el segundo le da al chantajeado la oportunidad de silenciarlo. El Chismoso expone el secreto sin advertencia previa. ¿No está un secreto más seguro en manos de un chantajeador que de un chismoso?”

Claro, las personas “quemadas” en Secret rara vez están cometiendo un delito, sin embargo —y sin adentrarnos en la moralidad de los actos—, sí estan llevando a cabo actos que son generalmente denunciados por la sociedad en general, como lo son la promiscuidad, el adulterio, y hasta corrupción electoral en las Sociedades de Alumnos de las Universidades Públicas.

Todas estas conductas se llevan a cabo en secreto y existe un gran interés en que no salgan a la luz, misma que se juzga contra el riesgo de que el secreto se exponga. Si el riesgo fuera de 100%, —es decir, que fuera seguro que el secreto saldrá a la luz— lo más probable es que no se cometan ninguno de estos actos. Secret contribuye a elevar el riesgo de que un secreto se revele hacia el 100%, sin alcanzarlo, pero el riesgo extra es un claro incentivo en contra de llevar a cabo dicho acto; gracias a Secret podríamos ver una reducción en los casos de promiscuidad, adulterio y corrupción estudiantil, gracias al creciente peligro de ser descubiertos.

Por otro lado, debo admitir que encuentro Secret como algo fascinante, dado que introduce un concepto nuevo a la interacción digital popular: el anonimato.

Existe discusión sobre si el anonimato permite mostrar a una persona como en serio es, o sí las barreras autoimpuestas son parte de quienes somos, pero eso es para otro día, lo importante es que Secret nos deja ver como son las personas cuando no existen castigos a la expresión libre de ideas. Todos hemos escuchado sobre “Bailar como si nadie te estuviera viendo”, pero eso es poca cosa, Secret nos ha traído la era de “Hablar como si nadie supiera quien eres”, y es francamente emocionante. Académicos en las ramas de economía, sociología y teoría de la información harían bien en fijarse en el desarrollo de secret.

Otro punto interesante será la respuesta negativa hacia Secret, y los vínculos que tiene con otro gran suceso internacional y de importancia mucho mayor, ¿Cómo afectará el nuevo deseo de privacidad la opinión popular sobre el espionaje gubernamental, como el efectuado por la NSA? Sería simpático si algo tan mundano como una aplicación chismografa fuera la chispa que por fin encendiera el rechazo masivo al espionaje por parte de los Estados hacia sus ciudadanos.

Pase lo que pase, creo que es importante aceptar a Secret, y asegurarnos de que sobreviva, que no se convierta en solo una moda pasajera, tanto por razones académicas, como sociales y personales.

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